jueves, 13 de noviembre de 2008

el telefono descompuesto

El teléfono descompuesto es un juego que consiste en decirle una frase al compañero de la derecha, este le repite lo que entendió al de su derecha y asi sucesivamente hasta llegar al último. La gracia del juego está en escuchar primero la frase que llego al final del recorrido y después, la frase original o sea la que partió del primer participante.

En general la frase en este juego, como los rumores en la vida real, sufre mutaciones tremendas, y cuanto mayor es el número de participante mas deformada llega la frase. No sé porque extraña razón las transformaciones son siempre de orden sexual. La última vez que jugamos en un cumpleaños éramos como 30 personas y de la oración: “La india y el indio armaban su choza” llego “que vos y tú hermana me agarren la chota”. Siempre hay un mal intencionado, un inadaptado, como diría mi tía clarita, que estimula el parecido sonoro de los vocablos llevándolo para el lado de los tomates.

El juego, que ha pasado a desuso con otros juegos que en algún momento fueron populares, juegos como: el elástico, el cigarrillo 43, el juego de las estatuas, el cartero (recordaran los más viejos: carta ¿para quién? Para Marisa, ¿desde donde?, de parís, etc. etc., la mancha venenosa, la payana, el huevo podrido, quizás el más famoso haya sido las escondida. Estos juegos se jugaban mayormente en la calle. Yo no se que diferencia había en el mundo en los años 70 pero me acuerdo que como toda la gente estaba en la vereda era difícil que te pase algo. Por ahí si salimos todos devuelta a la calle se termina la inseguridad.

La frase “parece un teléfono descompuesto” cuando uno quiere referirse a un acto de incomunicación, proviene de este juego y es una de esas frases que hacen denotar la edad, son un conjunto de dichos que demuestra por más que estés perfecto cuantos años tenes en realidad.

Ejemplo:

“Anda a cantarle a Galán”.

Tenes mas problemas que los Pérez García.

En vez de decir que suerte decir que tarro.

“Ay que churro es ese muchacho”

Tiene una simpatía, decía mi padre pada no decir que mi hermana tenia novio.

Están chapando en el zaguán. Inclusive se decía zaguanera a la que lo usaba mucho.

Ese muchacho es un picaflor.

Hoy fui y le cante cuatro frescas.

Se armo un tole tole que no sabes.

Ay, pase una calor con este chico.

Estas frases delatan años de vida.

Anda que te garue finito.

Anda a freír churros nene.

Hay una obra de teatro del absurdo que se llama la cantante calva que habla justamente de este tema, de la incomunicación. La obra es el encuentro de dos matrimonios en una cena burguesa en la que nadie se escucha y las cosas de todas formas funcionan, un poco como en la vida real. Les abra pasado muchas veces ver gente que no se escucha y convive durante años o vidas enteras.

Mi padre por ejemplo decidió un día que él no tenía por qué acordarse del nombre de todas las cosas y empezó a inventar nombres de acuerdo a lo que iba necesitando, entonces vos estabas cenando con él en la mesa y el empezaba, alcánzame el zurvin, y vos mirabas y el señalaba el surbin, el surbin para cortar, entonces vos entendías que quería el cuchillo y si te equivocabas de objeto se enojaba.

Después me toco ser víctima de otro teléfono descompuesto fui docente de teatro de un programa para la tercera edad. Daba clases en ocho centros de jubilados. Entonces decía por ejemplo el miercoles hay ensayo a las cuatro. Seguía hablando y veía que por ahí uno que no había escuchado le preguntaba al otro. Cuando dijo que ha ensayo Nelson, el jueves a las 18, y saltaba ya una vieja del fondo, yo el jueves a las 18 no puedo, y otra de al lado que le decía no ves que hacen lo que quieren que ponen los ensayos cuando se les canta ahora pusieron un ensayo el sábado, yo el sábado cuido a mis nietos, tendría que arreglar con mi hija. Y ahí había que ponerse a gritar y dije miércoles a las cuatro y la reputa que los pario. Después ya empecé a usar el sistema papel, hacia papelitos y los repartía.

También me toco vivir la época de Entel. Antes tener teléfono era como ser escribano, si no tenias teléfono tenias que esperar a heredar una línea, las casas eran con o sin teléfono, no era me mudo y me pido una línea, pedir la pedias. Después Méndez le regalo entel a los gallegos empezaron a venir esas facturas que todos recordaran que te hacían doler mucho el ort. y pusieron teléfonos justamente hasta en el ort del país mismo. A fin de mes había que ponerse pero teléfonos había. Recordaran los mas jovatos, antes el teléfono público era con fichas, después vinieron con monedas y después llego el semipublico, un invento netamente gallego, nosotros tenemos uno, no anda nunca, jamás. Junto con el EGB son los dos inventos que los gallegos deberían haberse guardado también ahí.

Después vino el momento fatal de la crisis del 2001, se acuerdan que la gente se afanaba los cables, los teléfonos, las cabinas. Llamabas a telefónica, ahí instauraron el 112 total, que era total vas a esperar igual y si lograbas que te atienda un operador le decías mire hace dos meses que estoy sin teléfono y el tipo decía mire tenemos una demora del servicio técnico de más o menos 8 años además en su barrio ya no hay mas tendido de redes.

Yo tuve cuarenta días el teléfono descompuesto y era unos de mis pasatiempos preferidos llamar a telefónica para insultar a la gente. Los primeros días tranquilo, al día 50 de teléfono roto, acá en el teatro, se juntaba gente en mi oficina para escuchar los insultos. Uno sabe que el que atiende no es el responsable ni el dueño de telefónica pero con alguien te la tenes que agarrar. Uno pobre me dijo un dia, señor si me sigue insultando le voy a tener que cortar, yo para esa altura ya era verde como el increíble Hulk.

Ahora los celulares ya no se descomponen mucho, ya hay señal hasta en el subte, el subte se transformo en vagones y vagones de gente mirando un Nokia. Y solo los muy mentirosos se animan a decir no me llego el mensaje. Los mensajes llegan. Si ella te dice no me llego el mensaje sabe que no hay onda, que no te va a dar bola. Si el te dice no te atendí porque no que no tenia señal, sabe que sos cornuda.

Hubo y hay en la actualidad muchos programas de televisión en los cuales uno por teléfono debe votar para que se vaya este o aquel, votar quien baila mejor, si se queda en la casa Marianela o diego. Yo nunca pensé que iba a presenciar una cosa asi pero un día en una cena con gente de acá del teatro, con una persona que no voy a nombrar pero tiene el pelo medio colorado y es teleadicta, entonces te invita a cenar y en realidad te invita a ver la tele, entonces ella veía el gran hermano casi famosos, bueno estamos cenando o sea mirando la tele y suena el teléfono en la casa. Y atiende un ex marido de Moria Casan que se llamaba Luis Badala y el gran hermano le dice una frase que jamás podre borrar de mi memoria : ¿La casa quiere chorizos? Y el tipo tapa el teléfono y dice: Dice si queremos chorizos. Todos dicen siiiiiiiiiiiiiiiiiiii. Si queremos. Entonces en menos de un minuto te tenes que sacar el micrófono y la ropa y tirarte a la pileta. Y el tipo, por un chorizo, se desvistió y se tiro en cámara a la pileta ante millones de espectadores.

Como dirían las viejas, pensar que antes los teléfonos se usaban para comunicarse. Con esta desactualizada reflexión les damos la bienvenida a nuestro café concert.